N O T I C I A S:

OPINIÓN. El fantasma de la mano dura, por Jorge Bruce

lunes, 27 de febrero de 2017

El fantasma de la mano dura, por Jorge Bruce (Diario La República)
Tiene razón Augusto Álvarez Rodrich cuando afirma que este año el Perú se encuentra al filo de la navaja. Este clima de tormenta perfecta en el horizonte no ha sido creado por las delaciones selectivas –como bien las llama Yamila Osorio– de Barata, pero vaya que ese viento venido de Brasil ha contribuido a poner en situación de zozobra a la nave que conduce PPK. Y en la cual viajamos todos.
Como consecuencia de esos densos nubarrones, la reciente encuesta de GfK, publicada en La República, arroja que un 61% de peruanos, frente a los problemas de corrupción, cree necesario un gobierno de mano dura. Solo el 30% cree que, pese a todo, la democracia es la mejor forma de gobierno.
Aquí se abre la puerta del mundo imaginario, poblado de fantasmas.
El régimen de Alberto Fujimori es lo más cercano en el tiempo a uno de mano dura, pues las dictaduras militares se pierden en el tiempo y no parecen –aunque nunca se sabe– tener futuro. Sin embargo, está demostrado que el gobierno de Fujimori y Montesinos fue el más corrupto de nuestra historia. Por eso ambos cumplen penas de prisión.
¿Por qué entonces el fujimorismo es hoy la primera fuerza política del país?
Esta contradicción revela que las lecciones de ese periodo no han sido procesadas. Ante la evidencia de que los regímenes democráticos del siglo XX sucumbieron, sin excepción –no incluyo a la transición de Valentín Paniagua, breve y atípica– a los cantos de sirena de la corrupción, más de la mitad de los peruanos opta por una regresión al autoritarismo y el populismo.
La mano dura tiene connotaciones fálicas que vale la pena mencionar acá. El falo no es el pene del dictador. Es una función simbólica asociada al poder, que se encuentra en múltiples representaciones desde la antigüedad. De hecho, una mujer lo puede ostentar. Se hablará entonces de una mujer fálica (Freud solía emplear el adjetivo, en muy pocas ocasiones recurrió al sustantivo, tal como lo señalan en su Vocabulario de Psicoanálisis Laplanche y Pontalis). Margaret Thatcher, por ejemplo. Tengo para mí que ese fue, acaso sin percatarse, uno de los dilemas con los que se debatió Keiko Fujimori en las últimas elecciones.
Si el proceso electoral fuera hoy, no me cabe duda que asumiría la herencia de su padre sin remilgos: lo que natura no da, Harvard no presta. Lo angustiante de este panorama fantasmático es, por supuesto, esa ecuación entre percepción de corrupción y nostalgia autoritaria “pese a todo” (esa frase que figura en la pregunta de GfK, solo cuando se alude a la democracia, debió acompañar también a la referida a la mano dura).
Las delaciones del fin del mundo, como las llaman en Brasil, definen bien esta encrucijada. Ya nada volverá a ser como antes. Esto es lo propio de las crisis. Esperemos ser capaces de atravesar el fantasma y profundizar la reforma de nuestras instituciones democráticas.
Comparte este artículo en :
 

© Copyright radioperuinka 2016 | Director General Periodista Julinho Aguirre Soto | |Lima Perú.